Interpretación iconográfica del Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro

martes, 9 de diciembre de 2008

La portada de la Colegiata de Toro está planteada en estilo románico en días de Fernando III, terminado en gótico por dos maestros provenientes de León durante el reinado de Sancho IV, cuyo preceptor, el franciscano Juan Gil de Zamora, idearía sus densos y originales programas iconográficos que se componen de dos.

El primero está dedicado, en consonancia con el incremento del culto mariano a partir del siglo XIII, a su exaltación de la Virgen en su paso por la tierra, su muerte, ascensión y coronación en el cielo. Sobre el tímpano una representación selectiva de la Iglesia triunfante se sucede en las arquivoltas: ángeles, apóstoles, mártires, obispos y abades, vírgenes y dieciocho músicos con un variado e interesante repertorio de instrumentos.

El segundo versa sobre el juicio final y demás postrimerías. Ocupa la última arquivolta donde las figuros se exponen en posición radial para facilitar la comprensión de los distintos pasajes. En el centro, un Cristo juez humanizado por el espíritu risueño del gótico, a continuación, ángeles con los instrumentos de la redención, la Virgen y San Juan, en actitudes intercesoras, la resurrección de los muertos, asexuados, y, en hileres divergentes, bienaventurados y réprobos camino del cielo y del infierno. El lenguaje brutal en el que se expresan los tormentos de los condenados contrasta con la dicha de los elegidos, acogidos amablemente por el Padre Eterno, en un lugar ameno, en el Jardín del Paraíso, que difiere de las representaciones usuales del cielo y carece de los precedentes escultóricos tan acabados. Muy original resulta la presentación del Purgatorio como lugar físico, conforme a la definición del segundo Concilio de Lyon en 1274; comunica con el Paraiso, al que con ayuda de San Pedro acceden las almas purificadas por las llamas.

Por fortuna se ha conservado gran parte de la policramía original, concebida como complemento natural de la escultura, se debe al pintor Domingo Pérez, que dejó constancia de su labor en el dintel, donde se dice criada el rey don Sancho IV.

Actualmente el Pórtico de la Majestad de la Colegiata de Toro está en restauración, pero su visita se puede realizar a través de la catedral y previo pago de 1 euro.



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