Descripción y Análisas de la Mezquita de Córdoba

lunes, 24 de noviembre de 2008

El análisis técnico de la obra de arte para 2º de ESO en la materia de Ciencias Sociales, Geografía e Historia, sería de la siguiente obra:

Obra: La mezquita de Córdoba.
Datación: siglos VIII-X.
Estilo arquitectónico: arquitectura islámica.
Función del edificio: templo musulmán.
Partes del edificio: sala de oración orientada hacia La Meca, minarete o torre para convocar a los fieles al rezo y patio con fuentes para que los fieles se purifiquen antes de entrar al recinto sagrado.
Planta: planta inicial cuadrada.


Elementos constructivos:
-Soportes: columnas, capiteles, arcos de herradura y de medio punto y pilares.
-Materiales: argamasa, ladrillo y yeso

Contexto histórico de la construcción del edificio:
La mezquita de Córdoba hay que contextualizarla en el esplendor de la Córdoba califal de finales del siglo VIII, cuando comenzó la construcción de la misma por Abderramán I. Éste construyó una sala de oración de doce naves. Abderramán II amplio la sala de oración con ocho naves más. Abderramán III aumentó el patio e hizo construir un nuevo minarete. En el siglo X hubo dos nuevas ampliaciones de la sala de oración. Las ampliaciones que se realizaron en la mezquita son fruto del esplendor económico del que gozó Córdoba durante estos siglos a través del comercio y de las campañas militares hacia el norte peninsular.
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Descripción y Análisas de "La Danse" de Matisse



La ficha de autor elegida para el curso de 2ºde Bachillerato sería la siguiente:
FICHA DE AUTOR
- Pintor: H. Matisse.
- Título: La danse (1909)

DESCRIPCIÓN DEL ESTUDIO FÍSICO DE LA OBRA
- Materiales: lienzo.
- Técnica: óleo.

ANÁLISIS ARTÍSTICO
- Estilo: fauvismo.
Estudio iconográfico: La obra presenta a cinco personajes desnudos, cuyas manos se estrechan ofreciendo una perspectiva oval del conjunto. El espacio representado responde a la irrealidad y utopía de los paisajes, característica de las vanguardias de principios de siglo contra la figuración y la naturaleza propias de los precedentes periodos artísticos. Matisse utilizó el color, las líneas y el ritmo para conseguir la recreación de la libertad. Matisse recrea en clave de armonía cromática la huida de la sociedad burguesa a través nuevamente de la evasión en un estado natural del ser humano, y una vez más las líneas descritas por la danza son el medio expresivo más adecuado para ello. La danza es la representación del carácter espiritual, festivo y ritual
- Análisis plástico: La obra se distingue por la intensidad de los colores utilizados, siendo aplicados los colores primarios (rojo, azul ultramar, y verde esmeralda) directamente y sin mezclarlos con otras tonalidades, con el fin de hacer desaparecer la profundidad. El dibujo predomina sobre el color, marcando de forma precisa los contornos y las siluetas de los personajes representados, con el fin de eliminar la figuración y el objeto de la obra.


LA OBRA EN CUESTIÓN Y LA SITUACIÓN HISTÓRICO SOCIAL
La danse de H. Matisse pertenece al movimiento de vanguardias, también llamdo “ismos”, que se desarrolló en la primera mitad del siglo XX. Concretamente dicha obra pertenece al fauvismo, primer movimiento vanguardista, cuyo principal exponente fue H. Matisse, autor de la obra y creador del movimiento. El fauvismo, dentro de su situación histórico social, nace como reacción al impresionismo en pro del color y del objeto, que los pintores de fin de siglo habían reducido a tonalidades luminosas, en favor del color, cuya pasta se aplicaba directamente del tubo, sin alterarlo con mezclas en el pincel o la paleta. El fauvismo independiza el color del objeto, predominando el dibujo sobre el color. La luz desaparece, y con ella la profundidad, ya que los colores son planos, propendiendo, por tanto, al plano único.
El fauvismo tendrá una duración breve en las vanguardias de principios de siglo, siendo su étapa de auge entre 1905 y 1907.

DATOS COMPLEMENTARIOS
La bibliografía recomendada para el análisis de la obra es la siguiente:
- A. Fernández, E. Barnechea, J. Haro Historia del Arte, Madrid, Vicens-Vives, 1999.
- V. Essers, Matisse, París, 2003, Taschen.
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Nacimiento del Islam



El Islam, al igual que el judaísmo y el cristianismo, nació en Oriente Próximo. No se trataba de una religión monotesísta surgida de forma aislada: el monoteísmo, o creencia en un solo dios, llevaba varios siglos de andadura, y en Arabia se conocían el judaísmo, el cristianismo y el zoroastrismo, que fueron introducidos en La Meca por vendedores ambulantes extranjeros o como resultado de los viajes y contactos de los comerciantes por todo Oriente Próximo. Además, en Arabia convivían tribus cristianas, judías y seguidores de loa doctrina de Zoroastro.

En el siglo VI, La Meca se convirtió en un nuevo enclave comercial de inmensa riqueza, donde acudían no sólo comerciantes, sino también peregrinos encaminados a rendir culto a los numerosos dioses locales, ya que la religión animista tuvo un fuerte desarrollo promovida por los autóctonos con el fin de recaudar el mayor número de ingresos. Fue en ese tiempo y contexto determinados en los que el profeta Mahoma predicó el mensaje del Corán, un llamamiento general para volver a rendir culto al único Dios y a un sistema social igualitario que constituyó las bases de la religión que se conoce como Islam.
Los musulmanes creen que Dios se reveló primeramente a Moisés (tal como aparece en La Torá hebrea), luego a Jesús (como aparece en el Evangelio), y finalmente, a Mahoma (mediante el Corán). A Mahoma (Mohammed en árabe), no se le considera el fundador de la nueva religión islámica sino, al igual que a los profetas bíblicos anteriores a él, un reformista religioso. Mahoma proclamó que no traía ningún mensaje nuevo de ningún dios nuevo, pero instó al pueblo a que volviera a rendir culto al único Dios verdadero y a que adoptara un estilo de vida que había olvidado o del que se habían desvíado.
El Corán, libro sagrado del Islam, hace numerosas referencias a historias y personajes del Antiguo y Nuevo Testamento, entre los que se incluyen Adán y Eva, Abraham y Moisés, David y Salomón, o Jesús y María.
Para Mahoma, la mayoría de sus contemporáneos d eLa Meca, con su politeísmo tribal, vivían sin conocer al verdadero Dios y Su Voluntad, tal y como se reveló a los profetas Adán, Abraham, Moisés y Jesús. Las revelaciones recibidas por Mahoma le llevaron a pensar que, con el paso del tiempo, judíos y cristianos habían distorsionado el mensaje original que Dios transmitiera a Moisés y, más adelante, a Jesús. De ahí que los musulmanes consideraran a la Torá y los Evangelios como una mezcla de revelación original junto a anadiduras humanas posteriores.
Las revelaciones que Mahoma recibió constituían un llamamiento a las reformas religiosas y sociales, como el retorno a la justicia social relativa a los drechos de la mujer, de las viudas y de los huérfanos, y corregían las distorsiones de las revelaciones de Dios recogidas en el judaísmo y en el cristianismo, alertando a aquellos que se habían alejado del mensaje divino y de sus profetas.
En conclusión, podemos nuevamente observar cómo estas tres religiones monoteístas, parten de un mismo contexto geográfico y cultural, como es la raíz semítica, de la que partió el judaísmo, la tradición hebrea a la que se opuso el cristianismo, y finalmente la conjunción de ambas pero con un mensaje renovador para el cristianismo. En la base, vuelven a compartir en sus orígenes ese retorno a los valores tradicionales y primitivos, que con el paso del tiempo, se fueron confundiendo con los intereses de los Hombres.
Fuente: John L. Esposito
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Los cinco pilares del Islam



Para inaugurar el Ciclo de las Religiones, he querido comenzar por el ISLAM y sus CINCO PILARES. Quizá no todos hayáis oído hablar de los Pilares del Islam, éstos son como los diez mandamientos para la tradición hebrea, junto al undécimo para los cristianos que propagó Jesucristo. Los Cinco Pilares son cinco sencillos ritos religiosos de cumplimiento obligado para todos los practicantes musulmanes, constituyendo el núcleo central de la religión islámica. Al cumplir con las obligaciones de los Pilares se refuerza la constante presencia de Dios en la vida de los musulmanes, recordándoles que son miembros de una única comunidad mundial de creyentes.

1.El primer Pilar se denomina profesión de fe. El musulmán es aquel que es testigo y declara que "no hay más Dios que Alá, y Mahoma es el Mensajero de Alá". Esta denominación recibe el nombre de sahada, y es la máxima que se debe realizar para formar parte de la comunidad de creyentes. Alá es el nombre árabe para designar a Dios, del mismo modo que en el Antiguo Testamento Yavé es el nombre hebreo para aludir a la divinidad cristiana. Para convertirse en musulmán el único y primer requisito es recitar esta frase en presencia de una autoridad islámica. El objetivo de esta primera sentencia es doble: por un lado confirmar el monoteísmo de la religión islámica y la unidad de Dios, y en segundo lugar afirmar que Mahoma ( Mohammed) es su único mensajero y el último profeta. En este punto es importante destacar que los musulmanes aceptan a Jesús como profeta, pero no como hijo de Dios, y a todos los anteriores profetas del Antiguo Testamento.

2. El segundo Pilar se denomina oración obligatoria (salat). Los musulmanes rezan cinco veces a lo largo del día: al amanecer, al mediodía, a media tarde, al anochecer y antes de la medianoche. En muchos países islámicos los recordatorios para acudir o rezar, o "llamadas a la oración", pueden oírse desde todos los lugares con la ayuda de un megáfono donde el almuecín se sitúa en lo más alto del minarete de una mezquita. Las oraciones son recitaciones en árabe procedentes del Corán, acompañadas de una serie de movimientos: ponerse de pie, inclinarse, arrodillarse, tocar el suelo con la frente y sentarse. Los musulmanes pueden rezar en cualquier lugar que esté limpio, solos o acompañados, en la mezquita o en casa, en el trabajo o de camino, únicamente es necesario utilizar una alfombrilla como símbolo que separa al fiel del mundo y lo aproxima con Dios. La orientación para rezar es hacia La Meca, la ciudad santa en donde está la Kaaba.

3. El tercer Pilar se denomina zakat, que quiere decir purificación. El zakat expresa, mediante el apoyo a los pobres, la veneracióny el agradecimiento que los musulmanes sienten hacia Dios. El zakat exige una contribución anual del 2,5 por ciento de las posesiones y riquezas de un indivíduo, y se entiende como una obligación contraída por aquellos que han recibido riqueza de Dios con el fin de paliar las dificultades de los fieles de la comunidad menos afortunados, con el fin de ayudar a pobres, huérfanos y viudas, a liberar los esclavos y a los deudores de sus cargas y apoyar la construcción de mezquitas, colegios religiosos y hospitales. El zakat funciona dentro de la sociedad musulmana como una especie de seguridad social.

4. El cuarto Pilar es el ayuno, se practica una vez al año durante el Ramadán, noveno mes del calendario islámico y en el que Mahoma recibió la primera revelación del Corán. Durante el mes de ayuno, los musulmanes cuya salud se lo permita deben absternerse, desde el amanecer hasta el anochecer, de comer, beber y tener relaciones sexuales. El ayuno trata de estimular la reflexión sobre la fragilidad humana y la total dependencia de Dios, e intenta que nos centremos en nuestrso objetivos y valores religiosos con el fin de identificarse con los menos afortunados.
Al anochecer, el ayuno se interrumpe con una comida ligera que suele ser compartida por familiares y amigos. Muchos se acercan a las mezquitas para realizar su oración nocturna. Las familias se levantan antes del alba para realizar la primera comida del día, único sustento permitido hasta el atardecer.
A finales de Ramadán (la noche del vigésimo séptimo día), los musulmanes celebran la "noche del poder" para conmemorar la fecha en la que Mahoma recibió por primera vez la revelación de Dios. La fiesta que conmemora el final del Ramadán es la Fiesta del Final del Ayuno (Eid al-Fitr), un ritual que se asemeja a la Navidad y se intercambian regalos.

5. Por último, el quinto Pilar es el hajj o peregrinación a La Meca, en Arabia Saudí. Todo musulmán adulto, si su salud y su economía se lo permiten, debe sacrificar parate de su tiempo, dinero, posición y comodidad habituales para hacer este viaje al menos una vez en la vida, convirtiéndose así en un peregrino al completo servicio de Dios. El periodo de peregrinación más idóneo sucede al mes de Ramadán.

Como hemos podido comprobar tras la lectura de estos CINCO PILARES DEL ISLAM, es que comparten en esencia las mismas características con, al menos, las otras dos grandes religiones monoteístas como son el cristianismo y el judaísmo, ya que se originaron en el mismo o similar entorno geográfico, y el mensaje es el mismo: paz, caridad y omnipotencia divina.
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Ciclo de Religiones



Queridos lectores,
Voy a emprender un proyecto llamado el Ciclo de las religiones, en done me gustaría exponer las principales características y manifestaciones de las principales y mayoritarias religiones en número de fieles del mundo, y sobretodo quiero incidir en las semejanzas, aspecto que en muchas ocasiones olvidamos e intensificamos las diferencias arrastrados por la multitud de prejuicios, falsos clichés, la vox populi, etc... De la mayoría de ellas.

Mi intención en este ciclo de las Religiones es exponer fundamentalmente las semejanzas entre las mismas, idea que siempre he defendido, y llegar a la conclusión que la mayoría de las mismas y siendo practicadas de una forma moderada y abanderando la tolerancia, concluyen en el mismo mensaje. Para la elaboración de este pequeño proyecto, que me gustaría enriquecer con la ayuda de todos vosotros e incluso con vuestros propios testimonios y experiencias personales, he seguido los estudios de importantes profesores y doctores en la materia así como de testimonios individuales, los cuales trataré siempre de mencionar.
Espero que os sea de ayuda y podamos entre todos crear un mundo más fácil y donde el conocimiento borre para siempre las necedades que nos rodean.
Gracias a todos.
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Significado y técnica de la Santísima Trinidad de Masaccio

domingo, 17 de agosto de 2008

Queridos lectores,

Esta tarde quería presentar una de esas obras que han hecho historia desde el punto de vista técnico y pictórico, y que nos revelen miles de significados desde sus perspectiva iconográfica.

La Santísima Trinidad es obra del genial Masaccio, fallecido desgraciadamente a la temprana edad de 27 años, habiendo podido quizá estar a la altura de uno de los grandes genios del Renacimiento.

Si prestamos atención a la obra, ésta está dividada en dos secciones muy marcadas. La escena inferior posee un sepulcro donde se ve claramente un esqueleto, símbolo de la fugacidad de la vida terrena y donde en caracteres latinos nos recuerda la siguiente sentencia "Fui lo que tú eres y lo que yo soy tú serás". En la escena superior aparece Dios Padre quien con su fortalece sostiene a Cristo y entre ambos se sitúa el Espíritu Santo, representación de la Trinidad. Los personajes a los pies de la cruz simbolizan a la Virgen y a San Juan, personajes típicos en la representación del Calvario. Finalmente en una escena próxima al espectador aparece la figura de los donantes, arrodillados, como símbolo, de alguna forma de perpetuidad terrenal y sumisión a la voluntad de Dios.

El espacio construído recreado por Masaccio, es de carácter ya quattrocentista, sirviéndose como modelo los arquetipos constructivos del glorioso y admirado pasado grecorromano; de alguna forma Masaccio pretenció realizar la comunión entre la importancia y la riqueza de la cultura clásica y los valores y creencias cristianos, ya que la obra es de carácter religioso. La novedad de la representación reside en someter la obra a las leyes de la perspectiva geométrica, ya que el espectadro cree encontrarse en un escenario que se desarrolla más allá de las limitaciones de la pared de la iglesia, siendo influído claramente por el arquitecto italiano Brunelleschi.

En definitiva, una obra que no carece de significados y que marcó el inicio de una nueva forma de pintar y representar la realidad.

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Cueva de los enebralejos (Segovia). ¿Cómo ir y qué ver?



Queridos lectores,
En esta ocasión he querido compartir con vosotros la experiencia cultural en mi visita a la cueva de los Enebralejos, en la provincia de Segovia.
Estuve en la cueva de los Enebralejos la mañana del sábado, y desde Madrid se llega en poco más de una hora, siguiendo la A1 hasta la salido 99, se toma la N-110 dirección Segovia, y en poco más de 12 km. ya vemos el desvío hacia la localidad de Prádena, donde se encuentra nuestra cueva.
Esta pequeña excursión es ideal hacerla en el día y aprovechar la tarde para visitar Segovia o alrededores, y es una visita recomendable para hacerla en familia, ya que los niños son como esponjas en descubrir y adquirir nuevos conocimientos.
La cueva de los Enebralejos recrea cómo era la vida de hace 4000 años, en la Edad de los Metales. El desvío para acceder a la cueva está bien señalizado, con un terreno para dejar nuestro vehículo. El precio para acceder a la cueva es en adultos 4,50€ y para niños entre 3 y 10 años y jubilados de 3,50€; la entrada incluye una visita guíada a la cueva de los Enebralejos de apróximadamente 45 minutos de duración, que se hace de forma muy amena.
La visita va dirigida al público en general, es muy amena y si teneis la suerte de tener un buen guía sabrá recrear a los más pequeños la vida en la Prehistoria. Lo más destacado son la formaciónes geológicas de estalagmitas y estalagtitas que posee la cueva, junto a la enriquecedora explicación de los usos de la misma, ya que en la época no era una cueva en la que habitasen los hombres y mujeres de la Edad de los Metales (ya existía en la época las chozas y el adobe como viviendas), sino que era utilizada como lugar de ceremonias y enterramientos de los miembros del poblado. La cueva de los Enebralejos recrea un esqueleto (que no es auténtico) tumbado junto a manifestaciones artísticas (hombres y animales dibujados de forma esquemática) y lugares en los que se constata la existencia de antiguas hogueras hechas con el fuego de las antorchas, como ritual o ceremonia tras el fallecimiento.
La cueva de los Enebralejos incluye además visitas pedagógicas para colegios, en un recinto que se ha recreado como Parque Arqueológico, donde se intenta reproducir el tipo de viviendas como el que aparece en la foto, junto a talleres de donde se les enseña a los escolares cómo fabricaban flecas con punta de sílex, adornos de la época, la forma en la que trabajaban y cultivaban sus alimentos, etc...
Es una visita muy recomendable y en una zona de fácil acceso para pasar la tarde o comer en sus proximidades: Segovia (a 40km), Sepúlveda, la Sierra de Madrid,...


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